Enteras, troceadas o embuchadas con pimiento pinchada con hinojo. Combínalas con un buen vino de la tierra o un vermut en su Plaza Mayor.
Autor: adm1n_amv
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Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro
El Festival de Almagro es el mayor centro mundial de creación teatral y pensamiento de los siglos XVI y XVII en el mundo hispano, lo que se conoce por nuestros Siglos de Oro. El Renacimiento y el Barroco supusieron un periodo de fertilidad para la cultura y la lengua española, y edificaron una visión del mundo, una estética y una retórica riquísimas, únicas en la historia.
Considerado como el certamen más importante del mundo, se trata de una cita cultural ineludible que tiene lugar cada mes de julio en la localidad monumental de Almagro, declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1972. He aquí un festival único que puede verse durante 25 días en más de una veintena de espacios.
Almagro es el centro del pensamiento barroco, una Reserva Natural del Siglo de Oro, única en su género y variopinta en sus manifestaciones: la comedia, el drama, el auto sacramental, la mística, la picaresca, la lírica, la pintura, la música y la danza se suman en los escenarios para conmover, divertir, subyugar, fascinar y hacer pensar a los miles de espectadores que acuden del municipio, de la comarca, del país y del mundo para demostrar que Calderón, Lope, Tirso, Sor Juana Inés y Fray Luis siguen siendo la cúspide de nuestro pensamiento y nuestro teatro.
Teatro Municipal
A mediados del siglo XIX comenzó a plantearse la necesidad de contar con un teatro municipal en Almagro. Las razones aportadas en la Memoria enviada en 1860 al Ministro de la Gobernación para que autorizase su construcción, por iniciativa del Ayuntamiento y de un grupo de vecinos argumentaba su necesidad en base a las nuevas demandas sociales y culturales de la población «(…) tan útil para hacer comprender a la juventud la senda de las virtudes desviándola de las costumbres corruptoras, como preciso en la época de desarrollo general de importantes mejoras que conducen al embellecimiento y grandeza de la localidad (…)».
Almagro no hacía sino seguir la tendencia iniciada en la corte madrileña que buscaba el embellecimiento de la ciudad como signo de modernidad en un tiempo en que la burguesía decimonónica reclamaba una imagen de ciudad más europeísta y despegada de las tradiciones locales.
El arquitecto encargado del proyecto fue Cirilo Vara y Soria, que eligió el estilo neo-grecorromano por adaptarse mejor a la función del edificio. El teatro se ubicó en la calle San Agustín, en un solar antes ocupado por un conjunto de viviendas en ruina. Según opinión del arquitecto la falta de terreno era un inconveniente, pues no había sitio para una plaza, como en otros teatros, para el desahogo de espectadores y carruajes, y evitar ruidos que puedan escucharse desde fuera, pero se ajustó al terreno que disponía.
El nuevo teatro tenía capacidad para unas 800 localidades y se distribuía en tres plantas. La planta baja tenía entradas independientes para el público, actores y empleados, y desde su vestíbulo se daba acceso al patio de butacas, de forma de elíptica. Rodeando los palcos aparecía un pasillo de circulación y acceso a los mismos que tenían pequeñas ventanas a modo de respiradero. En la primera planta encontramos un salón de descanso y un pasillo que da acceso a sus once palcos, mientras que la segunda quedó reducida a la galería en torno al patio de butacas, disponiéndose asientos en la gradería que termina por ocupar la superficie del pasillo.
Antigua Universidad y Convento de Nuestra Señora del Rosario
La fundación de este edificio renacentista en la primera mitad del siglo XVI se debe al clavero de la Orden de Calatrava Frey Fernando Fernández de Córdova y Mendoza, que se nos revela como uno de los grandes mecenas de esta época.
Esto se refleja no solo en el espíritu piadoso de sus fundaciones, sino también en ese ideal común en los hombres del Renacimiento de alcanzar la fama después de la muerte, a través de la obra de arte.
Frey Fernando decidió fundar, con sus cuantiosos bienes, un convento en Almagro que fuese de la Orden de Predicadores de Santo Domingo bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario y una universidad para ilustrar a las gentes de esta tierra.
En este convento se impartieron clases de Lengua Latina, Artes, Filosofía, Teología, Sagrada Escritura y Derecho Canónico. Tuvo actividad académica hasta el siglo XIX en que fue clausurada y posteriormente sufrió el proceso desamortizador. Actualmente solo queda la iglesia, de una nave, con capillas laterales, entre las que destaca la capilla de la familia Rótulo. En el exterior destacan la ventana alta de la zona de las aulas y en el lado occidental el escudo imperial de Carlos V atribuido a Covarrubias.
En el Museo Arqueológico Nacional puede contemplarse una notable talla de Nuestra Señora del Rosario procedente de este edificio y el sepulcro del clavero Fernández de Córdova, atribuido a Covarrubias.
En la actualidad se utiliza como espacio escénico del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.

